domingo, 13 de febrero de 2011

MAQUINA MUSICAL

Lo más increible es que las pelotas no caen al suelo; todas entran otra vez en un agujero y vuelven a usarse. ¡A ver si podemos hacer algo parecido en clase de música!

Elena Serrano

2 comentarios:

Jesús dijo...

Asombroso

Marina dijo...

me ha encantado
muy chulo