Más de 600.000 pasajeros quedaron afectados por el cierre de los aeropuertos españoles tras el abandono masivo de los controladores de sus puestos de trabajo. Para atender a muchos de estos ciudadanos, la Delegación del Gobierno en Madrid puso en marcha un centro de coordinación que permitió llevar a los afectados en el aeropuerto de Barajas, el más grande del país y el más afectado, 5.500 bocadillos, 6.500 botellas de agua y 1.500 mantas.
4 comentarios:
¡Pobre gente!Esperando tener unos días de vacaciones y que no te dejen disfrutarlo
si,que pena
SI,TENEIS MUCHA RAZÓN LOS DOS
JESUS Y SARA
que liada han montado los controladores aereos
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